La Cryo Rubber™ with Moisturizing Hyaluronic Acid es un tratamiento intensivo de dos pasos que utiliza el poder del frío para "inyectar" hidratación en la piel. Esta mascarilla de goma crea un sello hermético que reduce la temperatura del rostro, calmando el estrés cutáneo y permitiendo que el ácido hialurónico penetre de forma mucho más eficiente que una mascarilla convencional.
Es el rescate perfecto para pieles que lucen opacas por falta de agua, con líneas de deshidratación marcadas o que necesitan recuperar su brillo natural de inmediato.
Sistema de Sello Térmico: Su textura de caucho flexible impide que los ingredientes se evaporen al contacto con el aire, forzando la hidratación hacia las capas internas de la dermis.
Reducción de Temperatura: El efecto criogénico ayuda a desinflamar y mejora la circulación, dejando la piel con una apariencia descansada y revitalizada.
Máxima Concentración de Hialurónico: La ampolleta incluida contiene una fórmula potente que retiene hasta 1000 veces su peso en agua.
Ajuste Perfecto: Al venir en dos piezas, se adapta a cualquier forma de rostro, asegurando que ninguna zona se quede sin tratamiento.
Hidratación Extrema: Rellena la piel desde adentro, eliminando la sensación de tirantez y sequedad.
Efecto Relleno (Plumping): Suaviza visualmente las líneas finas causadas por la deshidratación.
Calma y Refresca: Ideal para pieles expuestas al sol, aire acondicionado o climas secos.
Luminosidad Saludable: Devuelve ese aspecto jugoso (glass skin) que tanto amamos en la rutina coreana.
Ácido Hialurónico: El imán de humedad por excelencia que mantiene la piel elástica y firme.
Complejo de Prebióticos: Ayuda a equilibrar el microbioma de la piel para una barrera cutánea más resistente.
Extracto de Kelp (Algas): Potencia la retención de agua y aporta minerales esenciales para la salud celular.
Aplica la ampolleta hidratante (Paso 01) generosamente sobre el rostro limpio.
Retira los protectores de la mascarilla de goma (Paso 02) y colócala con cuidado sobre el rostro.
Déjala actuar de 30 a 40 minutos. Disfruta de la sensación de frío constante que relaja tus músculos faciales.
Retira y masajea suavemente el suero restante hasta que se absorba por completo.